Fundamentos 8. Cables y línea: conectores y terminador

La lección más infravalorada del curso. El programa está configurado, las direcciones puestas, los perfiles correctos… y la luz parpadea, las cabezas tiemblan y los aparatos lejanos se quedan colgados de vez en cuando. Nueve de cada diez veces la culpa es de los cables: el tipo equivocado, una conexión en estrella o un terminador que falta. Veamos cómo se construye una línea DMX y qué la hace fiable.

Los aparatos se conectan en cadena

El DMX es un bus: un mismo cable pasa por todos los aparatos, uno detrás de otro. Cada aparato tiene dos conectores: DMX IN (entrada, mirando hacia la mesa) y DMX OUT (salida, hacia el siguiente aparato).

El esquema es siempre el mismo: interfaz → IN del primer aparato, OUT del primero → IN del segundo, OUT del segundo → IN del tercero, y así sucesivamente. En inglés a esto se le llama daisy chain, «guirnalda».

Fig. 1 — Una cadena correcta con terminador y una conexión en estrella incorrecta
Fig. 1 — Una cadena correcta con terminador y una conexión en estrella incorrecta
⚠️ Atención: no se pueden conectar los aparatos «en estrella». La estrella es cuando de la interfaz salen varios cables hacia aparatos distintos (con un ladrón, un repartidor o un adaptador casero). La señal empieza a rebotar en cada ramal, los aparatos reciben datos corrompidos y se comportan de forma imprevisible: parpadean, tiemblan, se cuelgan. Si necesitas ramificar, necesitas un splitter; hablamos de él más abajo.

Límites de una línea:

Parámetro Límite
Aparatos por línea hasta 32
Longitud de la línea hasta 300 metros en total
Canales 512 (eso es un universo)

En la práctica, con cable bueno y un equipo pequeño, la cosa también funciona más allá de esas cifras, pero es justo más allá donde empiezan los problemas inexplicables. Toma 32 aparatos y 300 metros como la frontera a partir de la cual hace falta un splitter-amplificador.

Conectores: XLR de 3 y de 5 contactos

La norma DMX especifica un XLR de cinco contactos. En la realidad, la mayoría de aparatos económicos —y casi todos los modelos chinos— llevan el de tres contactos, el mismo que el del cable de micrófono. Los dos están en uso y existen adaptadores entre ellos.

El patillaje (idéntico en ambos casos; el de 5 simplemente tiene dos de más):

Contacto Función
1 Malla (común)
2 Datos − («cold»)
3 Datos + («hot»)
4, 5 Segundo par de datos: en la gran mayoría de aparatos no se usa
Fig. 2 — Patillaje de los conectores DMX XLR de 3 y 5 contactos
Fig. 2 — Patillaje de los conectores DMX XLR de 3 y 5 contactos
💡 Consejo: si en tu equipo hay aparatos de 3 y de 5 contactos, compra un par de adaptadores por adelantado y llévalos siempre en el flight case. Buscarlos en la sala una hora antes del evento es mala idea.

El cable de micrófono no es cable DMX

El conector es el mismo, así que la tentación es grande: coger un latiguillo de micro y unir los aparatos. A veces incluso funciona, y ahí está la trampa.

La diferencia está en una característica llamada impedancia característica. En el cable DMX ronda los 110 Ω; en el de micrófono, unos 50–75 Ω. Los datos del DMX viajan a 250 000 bits por segundo, y una señal tan rápida se distorsiona y se refleja parcialmente en el cable «equivocado».

Lo que verás en la sala:

  • con un cable corto (2–3 metros) y un solo aparato, lo más probable es que no pase nada: todo funciona;
  • en una línea larga o con varios aparatos: destellos aleatorios, cabezas temblorosas, aparatos lejanos que se cuelgan;
  • en la versión más desagradable: «funcionaba en la prueba y se cayó en el evento», porque se añadieron un par de aparatos más.
💡 Consejo: el cable correcto se reconoce por la marca «DMX 110 Ω» o «AES/EBU 110 Ω». Cuesta poco más que el de micrófono y ahorra muchísimos más disgustos.

El terminador: el tapón que apaga el eco

Un terminador es un conector XLR con una resistencia de 120 Ω entre los contactos 2 y 3. Se enchufa en el DMX OUT del último aparato de la cadena.

¿Para qué? Al llegar al final del cable, la señal se refleja hacia atrás, como el eco en un pasillo vacío. La onda reflejada se superpone a los datos que llegan y los estropea. La resistencia «absorbe» la señal al final de la línea y el eco no se produce.

Los síntomas más habituales de una línea sin terminador:

  • los aparatos funcionan, pero de vez en cuando parpadean o tiemblan sin motivo;
  • los aparatos lejanos responden con retraso o se saltan órdenes;
  • el problema empeora cuando la línea se alarga o se añaden aparatos;
  • todo «se arregla solo» al recolocar cables… y vuelve media hora después.
⚠️ Atención: una línea sin terminador puede funcionar bien, sobre todo si es corta. Pero es una lotería: la línea corta lo perdona, la larga no. Un terminador cuesta céntimos, se pone en un segundo y elimina toda una clase de problemas. Lleva dos en el flight case: uno en uso y otro de repuesto.
💡 Consejo: algunos aparatos y splitters traen terminador incorporado, un conmutador en la carcasa con la marca TERM, 120R o Termination. Si el último aparato lo tiene, no hace falta tapón aparte: basta con activarlo.

El splitter: cómo ramificar bien una línea

Cuando hay muchos aparatos, están repartidos por la sala o la línea supera los 300 metros, necesitas un splitter DMX (también llamado splitter/booster, repartidor-amplificador). El aparato toma una entrada DMX y entrega varias salidas independientes, y cada una es una línea nueva completa con su propio terminador.

Lo que aporta:

  • Ramificación legítima. Puedes llevar líneas separadas al escenario, al techo y a la barra.
  • Amplificación de la señal. Cada salida empieza una línea de cero, así que los 300 metros se cuentan desde el splitter.
  • Aislamiento. Un corte o un cortocircuito en una rama no mata a las demás.
  • Protección. Los modelos con aislamiento óptico (isolated) separan eléctricamente los aparatos del ordenador: eso salva la interfaz y el portátil cuando en la sala hay fases distintas o la tierra «baila».
💡 Consejo: un splitter optoaislado es una de las compras más rentables de un equipo de luz. Además resuelve el dolor de cabeza clásico de las salas de gira: la diferencia de potencial entre los enchufes del escenario y los del control.

Reglas de montaje que salvan la noche

  1. Aleja el DMX de los cables de fuerza. Ir pegado a la corriente es la forma más segura de captar interferencias. Si no puedes evitar cruzarlos, crúzalos en ángulo recto.
  2. No tenses los cables. Deja un poco de holgura en cada aparato: un tirón rompe el conector y a veces tira el aparato.
  3. Etiqueta los extremos. Cinta de carrocero con «escenario izquierda» o «truss» ahorra tiempo en el desmontaje.
  4. Prueba los cables antes. La avería de hardware más frecuente en una sala no es un aparato, sino un cable malo. Lleva dos de repuesto.
  5. Conecta antes de dar corriente. Tanto los aparatos como la interfaz es mejor patchearlos «en frío».
  6. No tapes la ventilación. Los recorridos de cable no deben cubrir las rejillas de los aparatos.

Qué arreglar según el síntoma

Síntoma Causa más probable
Parpadeo y destellos aleatorios en todos los aparatos Falta el terminador o el cable no es adecuado
Los aparatos a partir de cierto punto no responden Cable roto, mal conector o línea demasiado larga
Un aparato tiembla y sus vecinos van bien Mal cable hasta él, o su conector IN
Todo está bien, pero las órdenes llegan tarde Línea demasiado larga: hace falta un splitter-amplificador
Los problemas empezaron al añadir aparatos La línea está sobrecargada: 32 aparatos es el límite
Funciona hasta que se enciende la máquina de humo Interferencia de una carga potente: separa los cables

El esquema completo de diagnóstico está en la lección doce.

📍 Cómo se ve esto en SvetoMaster: el programa no ve lo que pasa dentro del cable — el DMX es unidireccional, recuerda la lección uno. Pero muestra con honestidad su lado del enlace: si la interfaz está conectada y si el flujo está saliendo. Si alguien desenchufa el adaptador del USB, el estado cambia y el programa restablece la conexión solo en cuanto vuelve a su sitio. Todo lo que ocurre después de la interfaz se diagnostica a mano: con cable, terminador y sustitución de eslabones.

En resumen

  • Los aparatos se conectan en cadena IN → OUT; la estrella está prohibida.
  • Límites de una línea: 32 aparatos y unos 300 metros.
  • Conectores XLR de 3 y 5 contactos; los de señal son el 2 (datos −) y el 3 (datos +), el 1 es la malla.
  • El cable de micrófono no sirve: hace falta cable DMX de 110 Ω, si no habrá distorsiones y problemas «fantasma».
  • Un terminador de 120 Ω en el OUT del último aparato elimina el reflejo de la señal: ponlo siempre.
  • Ramificar y alargar, solo con splitter, preferiblemente optoaislado.
  • La mayoría de los problemas «misteriosos» de luz son un cable, un conector o un terminador que falta.

A continuación: veremos con qué se conecta el ordenador a esta línea. La siguiente lección va de interfaces, universos y salida por red: qué es el «pincho» USB, cuándo dejan de bastar los 512 canales y qué significan esos misteriosos Art-Net y sACN.